miércoles, 29 de julio de 2015

¿Por qué nos indignamos?

Los colombianos somos felices produciendo, vendiendo y viendo novelas del estilo de “Sin tetas no hay paraíso”, “El capo”, “El patrón del mal”, etc. Aun así cuando vamos al exterior y nos asocian con drogas nos ofendemos. ¿Con qué derecho? Es normal que las personas que no viven en Colombia y que lo único que escuchan de este país son noticias de drogas, prostitución y narcos esperen que nosotros tengamos un amplio conocimiento sobre estos temas o alguna relación a ellos.

Cuando llegué a Argentina y me preguntaban de qué país venía, lo primero que me preguntaban al saber que era colombiana, era por la merca y por “Pablito”. “¿Conociste a Pablo, era tan malo como decían en las noticias? Para los argentinos que conocí, todos conocimos a Pablo Escobar y lo queremos. “No, no conocí a Pablo Escobar, cuando el murió, en el 93, yo tenía un año”. Pero esa respuesta no era suficiente, por mi acento les encantaba hacerme repetir frases de esas novelitas que tanto se venden en el exterior.
Al final ya ni rabia me daba. 




Siento pena, siento pena porque es el rating que le damos a ese tipo de novelas el que hace que se vendan en el exterior, nosotros somos lo que proyectamos y aun así tenemos el descaro de quejarnos de porque nos ven a todos como narcotraficantes. ¿Qué estamos haciendo para cambiar la mala imagen que tenemos? Por si fuera poco ahora todos los medios de comunicación hacen referencia al caso más reciente de tráfico de drogas. Juliana López la modelo que fue detenida en China por llevar droga en su computador. Todo el país dándole importancia a este caso, sintiendo pena por ella y su familia como si esta chica no supiera lo que hacía.

Resulta que para que el país se movilice en busca de ayuda para una persona que fue detenida por mula, se necesita que esta sea una modelo o una cara medianamente reconocida. ¿Qué pasa con las otras cientos de personas que están detenidas en este mismo país por lo mismo? Supongo que nada. La cancillería puede hablar mucho, sus familiares pueden conseguir un muy buen abogado, pero la justicia china es muy estricta, de no ser sentenciada a muerte Juliana López tendría que pagar mínimo unos cincuenta años de cárcel.

Sinceramente no entiendo porque tanta conmoción por este caso, Juliana no fue la primera persona en llevar droga a otro país y tampoco será la última. Todos los días se  ven casos de narcotráfico pero ahora nos indignamos. ¿Para que la extradición? La justicia Colombiana no castiga con suficiente mano fuerte ciertos delitos y en este caso, de ser culpable, me parece que un castigo ejemplar sentaría un precedente para aquellas personas deseosas de seguir manchando el nombre de este país.



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