jueves, 12 de noviembre de 2015

El Titanic de los partidos tradicionales

Los partidos políticos en Colombia se quedaron en la prehistoria. La renovación aún se encuentra en las escalinatas, debido a que la ‘vieja guardia’ se mantiene al mando de muchas colectividades, y se dirigen a la extinción. Hoy los partidos no le juegan a la renovación y menos al riesgo de ceder el poder que tienen, máxime cuando se acerca una contienda electoral, Si bien los partidos se han ajustado a las últimas reglas de juego electorales, en la actualidad, a juicio de los analistas, el afán no es por ideales ni objetivos de cada colectividad, sino la carrera por acaparar curules en el Congreso o, en su defecto, lograr superar el umbral que les garantizaría no recibir el certificado de defunción y su salida de la arena política.


Todo apunta a que los partidos no se la están jugando por la renovación y se advierte que en las directivas se mantienen los ‘caciques’ y ‘dinosaurios’ políticos, en pro de la supervivencia. El escenario planteado deja entrever que en Colombia los partidos no se renuevan y que en sus cuadros directivos pesa más la experiencia que el entusiasmo de las nuevas generaciones.  El  ex senador de la U, Juan Carlos Vélez y candidato a la alcaldía de Medellín, quien hoy está en las toldas del Centro Democrático, enfatizó que “en los actuales momentos los partidos pasan por su peor momento”, ya que en su criterio carecen de ideas y no existe una sintonía con la opinión pública. “hoy en Colombia pertenecer a un partido ya no es representativo ni importante, es como afiliarse a cualquier cosa”.

Los avales están acabando con el prestigio de los partidos. Como la decisión de a quién se le dan es arbitraria, los rechazados con frecuencia simplemente buscan el aval en otra parte. Eso ha hecho que en Colombia no solo los partidos escogen candidatos, sino también que los candidatos con votos escogen partidos.
El panorama en estas próximas elecciones es igual al de siempre. Analizando las campañas se nota que los candidatos utilizan fórmulas clásicas, de técnicas de propaganda muy comunes. Todos se aferran a ese discurso de crítica. Los políticos están tratando de venderse de manera anticuada, como ya ni los productos de consumo se venden. Los políticos mantienen la misma postura de siempre: ni oyen ni ven lo que la población demanda.

Una democracia es fuerte cuando tiene partidos políticos fuertes y bien estructurados. Lamentablemente en nuestro país, los partidos políticos distan mucho de ser escenarios democráticos válidos, donde los ciudadanos puedan participar con planes y programas de desarrollo para sus regiones. Empezando porque quienes los dirigen, se ven a calzas prietas para ejercer el control y disciplina que se requiere para su buen funcionamiento. Se ven casos tan vergonzosos de congresistas que a pesar de ser avalados por su partido, luego incurren en el transfuguismo o la doble militancia respaldando otro candidato y finalmente nada pasa.

No prima el interés de partido sobre el interés de las comunidades, que son en últimas las más perjudicadas en sus procesos de desarrollo. Actualmente, Colombia ha tenido enormes cambios y una mayoría participativa significativa en cuanto a nuevos partidos y movimientos políticos surgidos por la falta de credibilidad y diferencias con los partidos tradicionales, el decaimiento de los partidos políticos se debe a su falta de ideología arraigada y aplicada, contrariamente, puede verse cómo ahora en éstos últimos tiempos, son los candidatos quienes prácticamente representan con sus propuestas las necesidades y planes a tomar en su mandato, es decir, el candidato tiene más voz en una campaña que el mismo partido.

El déficit de representación de los pequeños partidos en comparación con los tradicionales, la falta de vigilancia y control por parte de las autoridades en las regiones y la manera en que se orientan los ciudadanos hacia los objetos políticos (sean candidatos o instituciones) son fenómenos que generan caldo de cultivo para hacer de los avales un producto que puede adquirir quien tenga cómo pagarlo y que termina perjudicando a candidatos que, aunque representen los intereses de la comunidad y sean respaldados por esta, necesitan del aval para participar del derecho de ser elegidos. Del mismo modo, la falta de institucionalización del sistema de partidos ha contribuido a la necesidad de los aspirantes de buscar avales, sea en el partido que sea, conllevando muchas veces a causales de inhabilidad por doble militancia. Dicho problema está asociado también a las facilidades de ingreso y salida dentro de los partidos políticos, provocando una ruptura en la unidad de los mismos. Las grandes coaliciones en el país, dieron como resultado, en las elecciones de este domingo,  una gran victoria para los candidatos independientes.

No se puede hablar de desaparición de los partidos políticos, si solo se trata de un cambio de denominación, aunque esto podría crear la falsa imagen de una fragmentación, “el ingrediente ideológico y las personas que siguen haciendo parte de esas tendencias, se puede encontrar que realmente son unas formas de organización política que siguen girando hacia el tradicional conservatismo y el liberalismo”.

Pero además, son poco transparentes y no son proactivos en la entrega de información sobre sus finanzas y funcionamiento, a pesar de que la Ley de Transparencia y el Derecho de Acceso a la Información Pública los considera sujetos obligados. Por otra parte, la organización electoral que tenemos no está en condiciones de garantizarles a todos los candidatos las condiciones de equidad y transparencia necesarias en caso de que llegara a aprobarse la financiación 100% estatal.

La no aprobación de una reforma política y electoral que regule el correcto funcionamiento de los partidos e implante el voto electrónico permite que en numerosos municipios del país se presenten asonadas contra las registradurías y alcaldías de parte de ciudadanos indignados al constatar irregularidades en el escrutinio de las votaciones. Colombia es un buen ejemplo del sistema de partidos; es un sistema muy tradicional, el sistema original donde se crea un partido del orden y otro del movimiento como sucedió en el siglo XIX en casi todo el mundo: incluso se les dieron los mismos nombres de liberal y conservador. Pero, por otro lado, mucha gente opina que en Colombia no hay partidos sino subculturas políticas dentro de una gran cultura colombiana.

La dificultad de los dos partidos colombianos hoy es que han perdido estas características de orden y progreso; se han desdibujado. Desde el Frente Nacional los dos partidos se confundieron. Casi siempre en Colombia han coexistido dentro de los partidos tendencias distintas. Entonces hablar, por ejemplo, de conservatismo en este caso es abusivo. Lo mismo en el liberalismo. Pero aquí la estructura es diferente porque creo que el Partido Liberal es el gran heredero del federalismo, le ha importado mucho más lo provincial. Si el Partido Liberal fuera capaz de construir estos matices en tendencias más coherentes, de pronto podría ocupar un buen espacio del terreno político.

lunes, 19 de octubre de 2015

El Club de los Corazones Solitarios - Elizabeth Eulberg

Yo creo que todas las chicas, en algún momento de nuestra vida hemos pensado en no volver a enamorarnos o a salir con un chico durante muco tiempo. Eso fue lo que le pasó a Penny, nuestra protagonista al descubrir que su novio es un idiota que la engaña, su mundo se desmorona, se da cuenta que todo en lo que creyó durante años no fue más que una fantasía. 

Es así como decide no volver a salir con ningún chico hasta que se gradúe. Pero lo que comenzó como una decisión personal se trasformó en toda una revolución, cada día se sumaban más chicas a su club y los chicos comenzaron a sentir rabia contra Penny. Lo que esta no esperaba es que en medio de su compromiso con el club y su decisión de no salir con nadie, encontrara el amor. ¿Quién dice que todos los chicos son idiotas? Y es que ella descubre que finalmente nadie es perfecto, y que así como le rompieron el corazón, ella pudo superarlo y seguir adelante. 

Las reglas del club son muy claras. NADA DE CHICOS. Ellos solo causan dolor y decepción, en cambio, tus amigas siempre van a estar ahí para ti, acompañándote y dándote apoyo. Los personajes del libro a pesar de ser muy normales, son muy divertidos, hay momentos muy graciosos y es un libro que entretiene bastante. Los chicos, aunque el libro se trate de estar contra ellos, son geniales, me enamoré de varios personajes y no me parecieron tan malos como los pintan. Es una historia de superación, amistad y amor. Se trata de ir más allá de las cosas, de no conformarte con que las cosas salgan mal sino con cambiarlas, como lo dije anteriormente, 

Penny creó una revolución en la cual las chicas se unieron no contra los chicos sino por ellas mismas, por encontrarse a si mismas y por tener con quien contar, amigas que no te traicionan y no te dejan a causa de chicos. Me gustó mucho el libro, es una lectura ligera que te mantiene entretenida y que cuando menos te das cuenta, terminaste. Me gustó el final, me sacó muchas sonrisas el libro y en verdad lo veo como algo nuevo, no es la típica historia de amor, es más bien una historia anti-amor que inevitablemente se convierte en una de amor. 

martes, 22 de septiembre de 2015

La Fiesta del Libro y la Cultura se renueva

Cada año tenemos a mediados de Septiembre la Fiesta del Libro y la Cultura, un evento que solo motiva a miles de personas de los millones que somos en Medellín. La comunidad académica, estudiantes que van con sus colegios y algunos jóvenes apasionados por los libros son el público objetivo de este evento. Este año la Fiesta del Libro y la Cultura creció, contó con 320 invitados contando locales y nacionales y con 17 invitados de otros países, más que en las ediciones anteriores. Algo que me parece muy positivo es que por primera vez en este evento se premiara a los autores iberoamericanos con el premio León de Greiff al merito literario, en Colombia no se premia mucho la literatura ni se le da importancia a lo que es el amor por la lectura. Los libros son cada vez más caros y es mucho más barato comprar una botella de licor que una obra literaria.

Una de las novedades que tuvo la Fiesta del Libro y la Cultura este año fue el Salón de Nuevas Lecturas, un espacio que le presentaba a los asistentes nuevas formas de leer, no solo desde lo digital sino desde otro tipo de formatos, lo cual tuvo una buena acogida ya que no todos tienen acceso a los libros físicos por sus elevados precios. Pero este año no solo hubo espacio para la literatura, en Carabobo se destinó una tarima para que algunos grupos de la ciudad llenaran la fiesta de música, danza y teatro.

A pesar de las muchas novedades que se encontraron este año en la fiesta y la gran cantidad de personas que la visitaron, las novedades por si solas no lograron atrapar al público, las personas se quejaban de los altos costos de los libros, y es que en un país donde las personas no están acostumbradas a leer comprar libros sale caro.

Otra de las cosas nuevas que tuvo la Fiesta del Libro y la Cultura este año fue el cambio en la organización de los stands, fue muy visible como este año se organizaron las librerías por tipo, afuera se podían encontrar los cómics y coleccionables y en el centro en el orquideorama estaban las editoriales más importantes. Alberto Salcedo Ramos, Piedad Bonnet, Juan Manuel Roca, Héctor Abad Faciolince y Daniel Samper Ospina fueron algunos de los autores invitados con los que contó la fiesta, todos hablando de sus proyectos o simplemente dando charlas a los miles de participantes que tuvo la fiesta.

Estos diez días le dejaron a la ciudad de Medellín un balance positivo sobre las personas que leen en la ciudad pero no tanto sobre los precios de los libros. Esperemos que lo nuevo se mantenga, se renueve constantemente y que el interés por la lectura siga vivo en todos los habitantes de la ciudad, que los padres le inculquen ese amor por los libros desde pequeños a sus hijos y que ellos en un futuro hagan lo mismo con los suyos para así generar más cultura en el país.

jueves, 3 de septiembre de 2015

No, presidente Maduro


No, presidente Maduro.

En la columna de opinión del periódico El Espectador se habla acertadamente sobre la impresión que tienen la mayoría de colombianos de que las deportaciones y el cierre de la frontera no son más que una cortina de humo para que las personas se concentre en esa situación e ignoren todos los problemas que presenta su actual gobierno. El solo hecho de que ya hayan intervenido otros organismos internacionales debido a las denuncias de maltrato y abuso significa que lo que Maduro dice sobre los medios colombianos inventando todo, es falso.

La des favorabilidad del presidente de Venezuela aumenta cada día, su plan es que en las elecciones de diciembre sea reelegido pero sabe que la situación en su país está tan caótica que ya nadie lo quiere. Le faltan recursos, sus soldados se exceden en su poder y la única forma que encuentra ahora de llamar la atención es generando una crisis inexistente que no solo nos afecta a nosotros los colombianos, sino también a él. Estoy de acuerdo con el columnista cuando hace mención a que las vías para resolver los conflictos son los diálogos, no los enfrentamientos.

Aun con las organizaciones internacionales interviniendo, el presidente Santos siendo diplomático y la economía de Venezuela en decadencia el presidente Maduro no desea abrir la frontera, no quiere dejar de echar colombianos de su país y no presidente Maduro, no somos sus enemigos, solo somos vecinos que gracias a sus ansias de poder tenemos que pagar las consecuencias de su ignorancia.

martes, 1 de septiembre de 2015

Colombia y Venezuela, la pelea

¿Por qué están sacando a los colombianos de Venezuela? Según Maduro el presidente de Venezuela, los colombianos son la causa de la violencia en la frontera y de otros problemas en el vecino país así que decidió cerrar la frontera por tiempo indefinido. El problema no es solo la discriminación y xenofobia que están viviendo los colombianos residentes en Venezuela, sino, los maltratos ya que no basta con deportarlos, ahora también los maltratan.

No estoy de acuerdo con la violencia de ningún tipo, no estoy de acuerdo con que se acuse a todos los colombianos de paramilitares o guerrilleros y mucho menos de que sean sacados de sus casas. A ciencia cierta no se sabe si los problemas que tenía este hermano país fueron ocasionados por colombianos, Maduro tampoco da muchas explicaciones, solo se limita a decir que no sabe por cuánto tiempo estará cerrada la frontera. “Desde el 21 de agosto han salido de Venezuela más de 8.300 colombianos, incluyendo a más de 1.000 deportados, de acuerdo con cifras de Migración Colombia”. Las cifras son alarmantes, las personas han sido desalojadas de sus casas, algunos con sus pertenencias en el hombro y otros teniendo que dejar toda su vida atrás.

Ahora en la mayoría de medios de comunicación se leen noticias sobre los abusos físicos, verbales y sexuales que han recibido algunos compatriotas, pero claro, Venezuela lo niega todo. La frontera entonces está militarizada, hay familias de Colombia y Venezuela divididas por esta pelea absurda y Maduro no quiere ceder. Solo queda esperar que la OEA tome alguna decisión al respecto y que los venezolanos entiendan que los colombianos no son sus enemigos.

A diferencia de Maduro que está echando a todos los colombianos de Venezuela, el presidente Santos se muestra pacífico: “los venezolanos siempre son bienvenidos aquí en Colombia". Falta ver cómo evoluciona la crisis en la frontera y si el gobierno de Venezuela sigue maltratando colombianos. No creo que se arme una guerra por este incidente, pero si queda claro que el mandatario venezolano no sabe qué hacer con tanto poder.

lunes, 10 de agosto de 2015

Cuide a su hijo, revise sus redes sociales

Sí cuando yo tenía quince años mi mamá me hubiera hecho un acompañamiento en las redes sociales, mi adolescencia hubiera sido menos dramática.




"los padres en ejercicio de la patria potestad, constitucional y legalmente se encuentran autorizados para asistir, orientar y controlar las comunicaciones de sus hijos menores de edad". Y claro que estoy de acuerdo, si he de tomar una posición es que sí, claro que un padre debe tener acceso a las redes sociales de sus hijos. ¿Cuántos casos de violaciones, secuestros y bullying no se dan al año por medio de estas redes sociales? Hace menos de una semana encontraron en una habitación de un hotel a una pareja de jóvenes que se citaron por este medio, al parecer ambos tenían problemas emocionales y sus padres ni siquiera sabían.

Desde la perspectiva de los jóvenes perder su privacidad es algo feo, pero también suelen quejarse todo el tiempo de que sus papás no se enteran de lo que les pasa y tampoco los entienden. ¿Cómo los van a entender si viven conectados en las redes sociales y no acostumbran a desahogarse con sus padres ante sus problemas? Muchas veces los adultos ven que sus hijos están todo el día en la red pero no tienen ni idea de qué están haciendo allí. Internet es un mundo de información, páginas y gente y no todo lo que se encuentra allí es productivo o amigable.

Es una medida que muchos creerán que solo sirve para invadir la privacidad de los menores, pero mientras se use con seriedad y por el bienestar de los hijos y los padres no abusen de está, es muy acertada. Nada es más importante que evitar más casos de secuestros, violaciones y trata de blancas en el país. Seguramente los hijos hoy se quejarán pero en un futuro lo agradecerán.

miércoles, 29 de julio de 2015

¿Por qué nos indignamos?

Los colombianos somos felices produciendo, vendiendo y viendo novelas del estilo de “Sin tetas no hay paraíso”, “El capo”, “El patrón del mal”, etc. Aun así cuando vamos al exterior y nos asocian con drogas nos ofendemos. ¿Con qué derecho? Es normal que las personas que no viven en Colombia y que lo único que escuchan de este país son noticias de drogas, prostitución y narcos esperen que nosotros tengamos un amplio conocimiento sobre estos temas o alguna relación a ellos.

Cuando llegué a Argentina y me preguntaban de qué país venía, lo primero que me preguntaban al saber que era colombiana, era por la merca y por “Pablito”. “¿Conociste a Pablo, era tan malo como decían en las noticias? Para los argentinos que conocí, todos conocimos a Pablo Escobar y lo queremos. “No, no conocí a Pablo Escobar, cuando el murió, en el 93, yo tenía un año”. Pero esa respuesta no era suficiente, por mi acento les encantaba hacerme repetir frases de esas novelitas que tanto se venden en el exterior.
Al final ya ni rabia me daba. 




Siento pena, siento pena porque es el rating que le damos a ese tipo de novelas el que hace que se vendan en el exterior, nosotros somos lo que proyectamos y aun así tenemos el descaro de quejarnos de porque nos ven a todos como narcotraficantes. ¿Qué estamos haciendo para cambiar la mala imagen que tenemos? Por si fuera poco ahora todos los medios de comunicación hacen referencia al caso más reciente de tráfico de drogas. Juliana López la modelo que fue detenida en China por llevar droga en su computador. Todo el país dándole importancia a este caso, sintiendo pena por ella y su familia como si esta chica no supiera lo que hacía.

Resulta que para que el país se movilice en busca de ayuda para una persona que fue detenida por mula, se necesita que esta sea una modelo o una cara medianamente reconocida. ¿Qué pasa con las otras cientos de personas que están detenidas en este mismo país por lo mismo? Supongo que nada. La cancillería puede hablar mucho, sus familiares pueden conseguir un muy buen abogado, pero la justicia china es muy estricta, de no ser sentenciada a muerte Juliana López tendría que pagar mínimo unos cincuenta años de cárcel.

Sinceramente no entiendo porque tanta conmoción por este caso, Juliana no fue la primera persona en llevar droga a otro país y tampoco será la última. Todos los días se  ven casos de narcotráfico pero ahora nos indignamos. ¿Para que la extradición? La justicia Colombiana no castiga con suficiente mano fuerte ciertos delitos y en este caso, de ser culpable, me parece que un castigo ejemplar sentaría un precedente para aquellas personas deseosas de seguir manchando el nombre de este país.